The Tatas : Fin de una Gira llena de Magia
Llegamos a casa, Musoh nuestra casa, con el eco de una gira que resonó en cada rincón del camino. Cerramos un ciclo repleto de cariño, de amistades que se forjaron en el fuego de la música y de las experiencias compartidas. Fue un viaje donde la música no solo fue sonido, fue el lenguaje que nos unió, que nos hizo vernos de maneras distintas, que nos constituyó a través de lo que cada uno entregó.
En esta gira, la camaradería fue como un pulso constante. La lealtad y la solidaridad se tejieron en cada encuentro, en cada gesto de apoyo mutuo. Nos atrevimos a conocer al otro sin prejuicios, dejando que las acciones hablaran más fuerte que las palabras. Y así, nos fuimos constituyendo, marcando una identidad que no fue impuesta, sino construida en el intercambio sincero con los demás.



Hubo reconocimiento, sí, pero más importante fue el redescubrir la capacidad de creer. Volver a creer en los espacios, en las personas, en la fuerza de las acciones sinceras. Creer en que en cada rincón, en cada encuentro, había creaciones, había luz, había vida. La música fue el hilo, pero la verdadera trama fue el compañerismo, la verdad de las acciones, la sinceridad de la amistad.
Y ahora, en Musoh, nuestra casa, cerramos esta gira sabiendo que llevamos con nosotros algo más profundo que recuerdos. Llevamos la certeza de que en la fuerza del compañerismo, en la sinceridad de las acciones, en la verdad de la amistad, hay un poder para volver a creer. Creer en los otros, creer en los espacios, creer en la vida que late en todo lo que nos rodea.
Escuchanos y nos podemos ver en la proxima Gira
